Foto emocional
¿Ha pasado algo, o está a punto de pasar? Anótalo antes de que la memoria suavice los detalles: qué ha ocurrido, cómo te sientes y qué emociones hay en ti. La foto volverá a ti en una carta y verás qué queda de esas emociones.
Por qué vale la pena poner nombre a lo que sientes
Nombrar calma las emociones
En un estudio de Matthew Lieberman (UCLA, 2007), la amígdala de los participantes reaccionaba con menos intensidad cuando nombraban las emociones que veían en fotos de rostros que cuando solo las miraban. La palabra aporta un poco de distancia.
La palabra precisa ayuda más
Los psicólogos hablan de granularidad emocional: quien distingue la decepción de la soledad suele afrontar mejor los momentos difíciles, porque sabe qué necesita en realidad.
La memoria suaviza los recuerdos
Las emociones difíciles se desvanecen en la memoria más rápido que las buenas, y el futuro lo imaginamos con colores exagerados. Tu foto emocional te mostrará cómo fue en realidad y cuánto queda de ello.
Otros juegos
El mapa de emociones se inspira en el modelo circumplejo del afecto de James Russell y en el Mood Meter de Marc Brackett (Yale). Es un juego y una herramienta de reflexión, no un diagnóstico ni una terapia.